A la Deriva.



Déjame enhebrar la aguja
que descose las tristezas
que se anudan a tu corazón,
déjame descoser cada laja
de salinas lagrimas
que se deslizan hacia tu rendición.

Quiero sembrar
te quieros en tu espalda
que hagan germinar
rosas en tu mirada,
rosas perfumadas
de roja pasión,
que abran espacios
de perenne ilusión.

Vibrante y tibia
siento tu piel suave
en el paréntesis de ambrosia
que se hace turgente
entre mi pecho y mi vientre.



Hay un beso
jugando entre tus labios
y unas manos
prendiendo sus caricias
donde blandea tu carne
y zozobran derramados
tus ardores húmedos y perfumados.

Vacila mi viento
entre tu sístoles y diástoles,
entre gemidos ansioso
retorcido por los umbrales
de tu reino carnoso,
donde van a la deriva
de forma decidida
deseo y pasión
alquimias de corazón.




Alas rotas.



Todo era distinto,
solíamos decir las
palabras mágicas
casi sin descanso,
volábamos invencibles
hacia mundos lejanos
con los ojos abiertos
y el amor en nuestras manos.

Incendiábamos los pasillos
como guerreros del relámpago,
jugábamos en la noche
pateando el asfalto,
todo era distinto,
la complicidad
vivía en las pupilas
y el sexo narcótico
enredado
en nuestras pieles sin descanso.

vivíamos intensos
aplicándonos los ungüentos,
masajes de vida
burbujeantes sin medida.

Alas rotas,
trajeron los delirios del viento,
alas rotas,
cicatrices del tiempo,
todo se agota
cuando lloran los silencios
y nadie salva
del abismo al sentimiento,
alas rotas,
lirios marchitos de juramentos,
abre tus ojos
que entro en tu pecho
a sembrar el verbo amar
que de no usarlo
se nos va a olvidar.


Imagen: Amy Sol

Sorda Palabra.





Abruma la noche bajo el cielo de tus cabellos
o entre la luna que grava su estela
mientras se cruza entre las atalayas de tus pechos,
sorda palabra que en silencio se delata.

Larga fue la travesía del fuego
que en la vertical del espejo
vio caer la impronta de tu velo.

Busqué tu rostro en las tinieblas del cielo,
cruce tu vientre, con borbotones de aliento,
sorda palabra que delata y desgarra este silencio.