Permanecer.




Permanecer, solo permanecer
aun en la fatiga,
desgastado en esta rebeldía indómita
al margen de aquella dulce sombra
que ahora sé que no importa…
¿alguna vez importo?

Fatiga en esta pasión,
mi pasión,
milagro ciego
pórtico de amor.

Necesito mentirme
y permanecer
en este estío
de inmadurez

que me prohíbe extinguirme
bajo la sombra inexplicable
que prolonga tu despertar.

Me afano,
en el relieve extinto
de un amor
que me tiende su ausencia
tras su insólita presencia,
un amor
que se me va haciendo desconocido,
que me tiene confundido
mirando a los arcanos,
mientras siembra en mis manos
la necesidad del tacto de tu piel.

Permaneces y te extiendes
en el horizonte adormecido
del corazón.